Las Figuras de la Iglesia en Lumen Gentium 1:6 del Concilio Vaticano II
Antes de entender las figuras, es vital comprender el significado de Lumen Gentium sobre el Espíritu Santo que las anima.
Meditando en las Múltiples Figuras de la Iglesia en el Concilio Vaticano II
Continuamos nuestra meditación del «Lumen Gentium», enfocándonos en la sección 6 del Capítulo 1, «Las Varias Figuras de la Iglesia».
Ya es sabido por ustedes, la mayoría de mis lectores, que Iglesia no es una empresa, ni una simple ONG.
Cuando el Concilio Vaticano II redactó la Lumen Gentium, entendió que para explicar qué es la Iglesia no bastaban las definiciones jurídicas; hacían falta imágenes.
La sección 6, del documento nos regala un mapa de figuras tomadas de la vida cotidiana y la Biblia que hoy, en plena era digital, siguen siendo conocidos por los hombres de a pie.
Comienza así el documento del Concilio:
«Del mismo modo que en el Antiguo Testamento la revelación del reino se propone frecuentemente en figuras, así ahora la naturaleza íntima de la Iglesia se nos manifiesta también mediante diversas imágenes tomadas de la vida pastoril, de la agricultura, de la edificación, como también de la familia y de los esponsales, las cuales están ya insinuadas en los libros de los profetas.»
1. La Figura Pastoril: El Redil y la Puerta
«Así la Iglesia es un redil, cuya única y obligada puerta es Cristo (cf. Jn 10,1-10). Es también una grey, de la que el mismo Dios se profetizó Pastor (cf. Is 40,11; Ez 34,11 ss), y cuyas ovejas, aunque conducidas ciertamente por pastores humanos, son, no obstante, guiadas y alimentadas continuamente por el mismo Cristo, buen Pastor y Príncipe de los pastores (cf. Jn 10,11; 1 P 5,4), que dio su vida por las ovejas (cf. Jn 10,11-15).»
Aquí la clave es la exclusividad del acceso. Un protocolo de seguridad: Cristo es el único «puerto» de entrada legítimo. El redil no es un lugar de encierro, sino un espacio de protección donde el Pastor conoce cada (cada nombre) de sus ovejas.
Nos recuerda tambien que al figurarsenos como ovejas, somos representados como animales vulnerables que simplemente no podrían andar sin pastor. De manera que el rol de pastor y redil, como el del esposo y la esposa se complementan uno al otro.
2. La Figura Agrícola: La labranza y la Viña
La Iglesia es labranza, o arada de Dios (cf. 1 Co 3,9). En ese campo crece el vetusto olivo, cuya raíz santa fueron los patriarcas, y en el cual se realizó y concluirá la reconciliación de los judíos y gentiles (cf. Rm 11,13- 26). El celestial Agricultor la plantó como viña escogida (cf. Mt 21,33-34 par.; cf. Is 5,1 ss). La verdadera vid es Cristo, que comunica vida y fecundidad a los sarmientos, que somos nosotros, que permanecemos en El por medio de la Iglesia, y sin El nada podemos hacer (cf. Jn 15,1-5).
Esta es la imagen del crecimiento orgánico. A diferencia de una estructura sin vida, la Iglesia es algo que crece, se puede enfermar, se puede sanar, reacciona al tiempo y las condiciones adaptandose para sobrevivir mediante mecanismos que inclusive el mismo ignora. Es más, se menciona uso de técnicas agrícolas como los injertos, la poda, el riego y hasta la siega.
Muy importante notar que a través de esas técnicas agrícolas se produce la reconciliación de los judíos y gentiles en un solo pueblo.
El «Celestial Agricultor» no solo planta; poda y cuida; ademas es la verdadera vid (Con Cristo, por El y en El). Si no estamos conectados al servidor central (la Vid), no hay flujo de datos (vida).
Pero es importante notar que la forma de permanecer en El es permanecer en la Iglesia, y aquí hago una nota: Si bien este Sacrosanto Concilio es de la Iglesia Católica, el autorde este blog asi como el propio Concilio consideramos parte de la Iglesia a todo creyente.
3. La Figura Arquitectónica: Edificación y Piedra Angular
A veces también la Iglesia es designada como edificación de Dios (cf. 1 Co 3,9). El mismo Señor se comparó a la piedra que rechazaron los constructores, pero que fue puesta como piedra angular (cf. Mt 21,42 par.; Hch 4,11; 1 P 2,7; Sal 117,22). Sobre este fundamento los Apóstoles levantan la Iglesia (cf. 1 Co 3,11) y de él recibe esta firmeza y cohesión.
Esta edificación recibe diversos nombres: casa de Dios (cf. 1 Tm 3,15), en que habita su familia; habitación de Dios en el Espíritu (cf. Ef 2,19-22), tienda de Dios entre los hombres (Ap 21,3) y sobre todotemplo santo, que los Santos Padres celebran como representado en los templos de piedra, y la liturgia, no sin razón, la compara a la ciudad santa, la nueva Jerusalén [5]. Efectivamente, en este mundo servimos, cual piedras vivas, para edificarla (cf. 1 P 2,5). San Juan contempla esta ciudad santa y bajando, en la renovación del mundo, de junto a Dios, ataviada como esposa engalanada para su esposo (Ap 21,1 s).
Aquí brilla la cohesión estructural. Somos «piedras vivas». En un sistema, si la base está mal calculada, todo colapsa. Gracias a esa base construida en tiempos apostólicos, la Iglesia tiene una arquitectura diseñada para durar siglos, donde cada piedra (tú y yo) cumple una función de soporte.
Con Piedra Angular tan Perfecta, mas que siglos durará la Eternidad.
4. La Figura Familiar: La Jerusalén de Arriba y Madre Nuestra
La Iglesia, llamada «Jerusalén de arriba» y «madre nuestra» (Ga 4,26; cf. Ap 12,17), es también descrita como esposa inmaculada del Cordero inmaculado (cf. Ap 19,7; 21,2 y 9; 22,17), a la que Cristo «amó y se entregó por ella para santificarla» (Ef 5,25-26), la unió consigo en pacto indisoluble e incesantemente la «alimenta y cuida» (Ef 5,29); a ella, libre de toda mancha, la quiso unida a sí y sumisa por el amor y la fidelidad (cf. Ef 5,24), y, en fin, la enriqueció perpetuamente con bienes celestiales, para que comprendiéramos la caridad de Dios y de Cristo hacia nosotros, que supera toda ciencia (cf. Ef 3,19).
Sin embargo, mientras la Iglesia camina en esta tierra lejos del Señor (cf. 2 Co 5,6), se considera como en destierro, buscando y saboreando las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios, donde la vida de la Iglesia está escondida con Cristo en Dios hasta que aparezca con su Esposo en la gloria (cf. Col 3,1-4).
Pasamos de lo estructural a lo relacional. No pertenecemos a un club, pertenecemos a una familia con linaje. La maternidad de la Iglesia implica que ella tambien nos nutre y nos da identidad.
En un mundo de obsolescencia programada, donde todo se desecha, la imagen de la Esposa nos recuerda que hay acuerdos que no se rompen. Es la mística de la fidelidad absoluta.
¿Porqué estas figuras importan en 2026?
En un mundo saturado de instituciones que fallan, volver a las imágenes de la Lumen Gentium nos permite redescubrir la Iglesia menos como una oficina de trámites, sino como un misterio vivo (Aunque gracias a aquellos hermanos dotados con el don de la organización y administración, la Iglesia tambien cuenta con oficinas de trámites). Ya seas ingeniero, artista o un buscador de fe, estas figuras te invitan a dejar de ser un espectador y convertirte en parte de la construcción.
RESUMEN:
- Redil y Pastor: Cristo es la puerta del redil (Juan 10.1-10) y el buen pastor que guía y protege a su grey (Juan 10.11, 1 Pedro 5.4).
- Olivo y Viña: La Iglesia se asemeja a un olivo cuyas raíces son los patriarcas (Romanos 11.13-26), y a una viña escogida por Dios (Mateo 21.33-43).
- Edificación de Dios: Se compara a Cristo con la piedra angular de la edificación de la Iglesia (Mateo 21.42, 1 Corintios 3.9).
- Nueva Jerusalén: La Iglesia es la ciudad santa, la Nueva Jerusalén, que desciende del cielo (Apocalipsis 21.1).
- Esposa del Cordero: La Iglesia es presentada como la esposa inmaculada de Cristo, el Cordero (Apocalipsis 19.7, Efesios 5.25-26).
- Piedras Vivas: Los fieles son descritos como piedras vivas que construyen la Iglesia (1 Pedro 2.5).
- En el Exilio: La Iglesia en la tierra se ve como en el exilio, buscando las cosas celestiales (Colosenses 3.1-4).
Índice de la Serie del Concilio Vaticano II: Explorando ‘Lumen Gentium’
1.-Introducción al Concilio Vaticano II: Un Evento Transformador en la Iglesia
Un vistazo general al impacto y la importancia del Concilio Vaticano II en la Iglesia moderna.
2.-Conociendo la Estructura y Agenda del Concilio Vaticano II: Una Guía para Nuestro Estudio
Una explicación detallada de la estructura y los temas clave abordados durante el Concilio.
3.-VII 1:1 – Explorando ‘Lumen Gentium’ y la Iglesia Moderna
Reflexiones sobre el primer capítulo de ‘Lumen Gentium’ y su relevancia para la Iglesia de hoy.
4.-VII 1:2 – La Visión de la Salvación Universal en ‘Lumen Gentium’
Cómo ‘Lumen Gentium’ enfatiza la unión de la humanidad en Cristo.
5.-VII 1:3 – La Misión y Obra del Hijo en ‘Lumen Gentium’
Un estudio sobre la obra redentora de Cristo según ‘Lumen Gentium’.
6.-VII 1:4 – El Espíritu Santificador de la Iglesia en ‘Lumen Gentium’
Explorando el papel del Espíritu Santo en la vida y misión de la Iglesia.
7.-VII 1:5 – El Reino de Dios en ‘Lumen Gentium’
Un análisis del concepto del Reino de Dios en el contexto del Concilio.
8.-VII 1:6 – Las Figuras de la Iglesia en ‘Lumen Gentium’
Diversas representaciones y simbolismos de la Iglesia en el documento conciliar.
9.-VII 1:7 – La Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo en ‘Lumen Gentium’
Profundizando en la comprensión de la Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo.
10.-VII 1:8 – La Dualidad de la Iglesia en ‘Lumen Gentium’
Explorando la naturaleza visible y espiritual de la Iglesia.
11.-Documentos Oficiales del Concilio Vaticano II
Accede a los textos completos y oficiales del Concilio Vaticano II en el sitio web del Vaticano.
